Páginas

viernes, 5 de noviembre de 2010

Un pedacito



Desde que recuerdo, la economía de mi país no ha parado de crecer, empujada por la burbuja inmobiliaria. Mis compañeros de secundaria dejaban sus estudios porque con 16 años, en la construcción, tenían un salario igual al de un médico. Mis compañeras de secundaria dejaban sus estudios porque cualquier supermercado las contrataría (y además su novio trabajaba a destajo en la construcción, ganando lo mismo que un cirujano)

Con la crisis ya avanzada, los salarios de la construcción se han desplomado: ahora cobran lo mismo que un agricultor. Con su trabajo hicieron ricos a constructores y especuladores ¿No tienen derecho a un pedacito de todas esa riqueza que generaron?

Las privatizaciones de hasta nuestras ambiciones hicieron que generaciones enteras renunciaran incluso a su formación, y ahora viven sin derecho a techo, sin salarios decentes, sin trabajo y sin poder salir de la isla para conocer el mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario